jueves, 22 de abril de 2010

...Oda Al Baño De Inmersión...

Oh, tú, ritual del relajo, relajo en el ritual
Tu, que a tantos has llevado al sueño imprevisto
Que a tantos has dejado indefenso ante Morfeo
Con tus humedas manos tomaste en calido abrazo

El asentamiento, la entrada primera
El testeo epidérmico de la superficie misteriosa
Podre soportar tu saludo, tu invitación?
O tendré que, o mal de males, discordia infinita,
Buscar en una perilla vecina la calma de tu ardor

En ti ya, oh placer de placeres, el primer contacto,
El beso tibio de cuerpo entero, masaje inmóvil
El momento mágico que no permite pensamiento
La agitada mente tan calmada como tu superficie

El único ojo abierto el de la mente, aletargado
Y cual suave brisa inundas todo, eres todo
Te conviertes en uno conmigo y es grato

Sumergirte en un desliz de la vigilia
Para escuchar en tus profundidades
El ritmo de mi pecho tranquilo
Más y más nos undimos el uno el otro

Sin juicio, sin galanura, me haces nube
La infinidad, el eterno reposo, la tranquilidad última
La mente libre, cual equino pastoreando
Se deleita por los prados de la memoria
Y relincha con brío al ver los tesoros cognitivos

Eones se suceden cual fractales
La corporalidad pasa a planos olvidados
Y en ese extasis sin ademanes
Encuentro el centro exacto, el punto justo
La gran calma del loto, del zen, del árbol

Finalmente, la vuelta, el retorno alegre
El cordel de plata que tira gentilmente
El advenimiento del Yo al cuerpo

Los pies, el plexo, el seño
Los parpados tímidos, la boca dormida
(Oh, puertas del aliento!)
Y el suspiro del viajero satisfecho,
El arropamiento, el afuera.